Hoy le dedico mi tercer espacio a Pixies. Es una de las grandes bandas que me ha influenciado a la hora de tocar el bajo. Creo que durante los 90 fue una banda con mucho peso sobre todo por Norteamérica. Aquí por desgracia en España, paso prácticamente desapercibida. Algunos reflejos en la prensa especializada de entonces, en las revistas mas internacionales, pero poco mas. Algunos seguidores que se habían forjado mediante una fiebre por contacto de Nirvana, Pearl Jam [etc] y esa new wave grunge que estaba aflorando.
Aunque todo hay que decirlo, muchos dirán que a finales de los 80 -y comienzo de los 90- el movimiento grunge es posible que estuviera viviendo sus últimos estertores antes de dejarse morir dejando paso a una ola de post-grunge póstuma. Cosa con la que no estoy, en absoluto, de acuerdo.
Así que nos situamos en 1989. Los Pixies se habían ganado los alabanzas unánimes de la critica y el público con "Surfer Rosa". Y se aventuraron en la búsqueda de un segundo trabajo que conservara su esencia. Y tan solo un año después, nació Doolittle.
Como era de esperar fue un rotundo éxito. Acuciado por el público, las ventas y las criticas (Rolling Stone, Recording Industry Association of America...).
Personalmente, este disco me parece una pequeña obra maestra con grandes temas que despiertan nuestro subconsconsciente músical, que para algunos yace dormitando en algún lugar perdido.
El disco comienza con "Debaser", repitiendo una y otra vez "Don't know about you, But I am "un chien andalusia", haciendo una referencia al Perro andaluz de Luis Buñuel y Salvador Dalí. Seguida de Tame y Wave of mutilation. Ambas canciones con una irrefrenable fuerza que muestran la cara mas oscura y potente del grupo en este disco.
Podemos destacar después una de las canciones míticas de Pixies, incluida en este disco. "Here comes your man". Una canción con unos tonos agradables, con una melodía agradable, con mucha carga positiva, que contrasta diametralmente con el tema del que nos habla:
"Trata sobre borrachos e indigentes viajando en tren, que murieron en el terremoto de California. Antes de los terremotos, todo se pone en calma -los animales se callan y los pájaros dejan de cantar y se para el viento. Es muy ominoso. Yo, de hecho, he estado en unos cuantos terremotos, porque crecí en California. Sólo estuve en uno grande, el de 1971. Era muy joven y lo pasé durmiendo. He estado despierto durante muchos pequeños en el colegio y en casa. De hecho, es muy excitante -algo gracioso. Es como si la tierra temblara, y ¿qué puedes hacer? Nada."
Después, de este, interludio positivo damos paso a Dead y Monkey Gone to Heaven. La segunda es una de mis canciones predilectas. Una obra maestra, una linea de bajo simple y efectiva, y unos acordes de guitarra potentes reafirmados por la voz de Black Francis y los coros (maravillosos) de Kim.
El resto del disco cabe destacar, la aportación como compositora (o co-compositora) en la canción de Silver, y la extraña balada titulada "La la love you" cantada por David Lovering (batería). Y la canción que pone cierre al disco "Gouge Away", que hace referencia a la historia de Sansón y Dalila siguiendo las referencias hebreas que hay esparcidas por todo el disco...
Así que resumiendo. Un disco que no puede faltar en vuestra caja de música.

